lunes, octubre 02, 2006

Periodismo y Sociedad

Estando en el salón, enredando con el portátil, me llegan ecos de fondo de la tele. Canal, Tele5, programa, El Buscador, que emite un reportaje acerca de la agresión del padre de Natascha Kampusch (la chica austriaca que fue secuestrada y mantenida en cautiverio desde los 10 a los 18 años) a un reportero de su equipo que intentó entrevistarla en plena calle.

El programa afirma que sus reporteros intentaron concertar una entrevista con Natascha, y que la familia de ésta, por voz de su padre, solicitó el pago previo de un “donativo”, juego al que El Buscador no se prestó. Ante este panorama, y siempre intentando “transmitir la verdad al público”, estos “profesionales de la comunicación” se apostaron en la puerta de la vivienda familiar, esperando la salida de la protagonista para poder abordarla en plena calle. Finalmente, tas divisar su objetivo y acometer varios envites micrófono en ristre, uno de ellos sufrió las iras del airado progenitor.

En los últimos tiempos da la sensación de que ciertos profesionales de la información, concretamente los de la prensa rosa-amarilla (buscadores, tomates, salsa rosas, dolce vitas…) tienen derecho a ejercer todo tipo de presión y acoso físico y psicológico (porque así hay que llamarlo, aunque no alcance a ser delito) sobre los protagonistas de la actualidad en aras de hacer llegar “la verdad” a la sociedad.

No me parece justificable el hecho de que el padre de esta chica, que ha vivido un particular infierno durante estos años, “zurre” a un periodista, por más que,suavizando las cosas, éste se ponga pesado. Por otra parte, tampoco me parece una razón para ejercer presión o desacreditarles a él y a su familia el hecho de que estén intentando sacar partido de tan feo asunto, independientemente de la opinión que esto me merezca.

Sin embargo, antes estos hechos surgen las siguientes reflexiones:

  • ¿Exista alguna intención de transmitirnos la verdad o simplemente de llenar las horas de la parilla con lo que sea que tenga audiencia y el menor coste posible?
  • Siguiendo con este razonamiento, ¿no son aquellos de los que se habla protagonistas prefabricados de una actualidad prefabricada por los propios medios para tener de qué hablar (aunque este no sea el caso de Natascha)?
  • Y centrándonos en “las víctimas”, que aprovechan el tirón para sacarse un sueldo pero no quieren “acosos”, ¿tiene derecho a la intimidad alguien que vende la misma al mejor postor? ¿O después de la primera exclusiva se abre la veda?
  • ¿Por qué llenan las cadenas, editoriales… las horas y las páginas con este tipo de contenidos (que se iniciaron con Tómbola)? ¿Venden lo que compramos o compramos lo que venden?

¿Tienen respuesta estas preguntas?

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1 Comments:

At 5:25 p. m., Anonymous Anónimo said...

Mu bien, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices

 

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